JULIO RAMÓN RIBEYRO: CIUDAD, MODERNIZACIÓN Y CLASES SOCIALES

Publicado: 3 mayo, 2015 en Sin categoría

Julio-Ramon-Ribeyro

Por: Juliana Saldaña Diaz

¨Las ciudades, como las personas o las cosas, tienen un olor particular, muchas veces una pestilencia.¨ [1]

La obra de Julio Ramón Ribeyro nos habla de una época, de una ciudad, de un país, de un continente, de la humanidad y sus despreciables costumbres ornamentadas por el dinero, la tecnología, la modernidad y las clases sociales.

Ribeyro escoge la ciudad de Lima y la forma en la cual ésta creció a mediados del siglo XX como marco de sus historias, sin embargo su prosa es tan universal como lo es la humanidad misma, pues esta ciudad es solo el escenario de la lucha del hombre por sobrevivir a la modernidad, a las masas, a lo que dicta la sociedad.

En estos relatos de Lima nos topamos con el mestizaje, la pobreza, la invasión, las apariencias y las diferencias de clase y raza que convergen en una idiosincrasia marcada por la Colonia y los estragos que esta hizo en el imaginario del pueblo latinoamericano.

La mutación y el cambio urbanístico y social, que se percibe en la obra de Ribeyro, nos enseñan el trasfondo más patético de la sociedad limeña y por ende del alma humana que se comporta más o menos igual en cualquier parte del mundo.

Los cambios que logran que la ciudad se convierta en una especie de extraña que regurgita sus habitantes hacia la periferia en busca de oportunidades también transforman a los seres que la habitan, vaciándolos por dentro y exponiendo las marcas que deja la pérdida de identidad cultural en pos del modernismo.

La escritura de Ribeyro se corresponde con la crisis que crea la aparición del desarrollo urbano que entró de golpe y se junto con el sistema agrario anticuado que operaba en el país.

Pero la capital se convirtió en la protagonista y victima de estos efectos: no sólo fue el crecimiento indiscriminado en sus límites y construcciones urbanas también la ciudad se encontró de un día para otro con la aparición del desplazamiento de la población rural, la misma que buscaba un espacio dentro de la modernidad: que prometía beneficios para todos.

Esto trajo consigo un crecimiento, voraz, desordenado y absurdo donde lo único que quedo claro fue la nueva pirámide que se estableció dentro de la sociedad Limeña con el surgimiento de nuevas clases sociales y la expansión de otras.

“Prácticamente la sociedad que yo describo es aquella que viví y observé entre los años 1940 y 1960. La época de mi adolescencia y primera juventud. La época en que Lima dejó de ser una pequeña ciudad para ir convirtiéndose en una gran urbe. La época de la emigración “salvaje” de campesinos hacia la capital y la aparición de las enormes barriadas. La época en que la clase media – burócratas, empleados, pequeños comerciantes, intelectuales, profesionales sin fortuna, etc.,- empieza a constituirse como clase social, sin renunciar a sus anhelos de promoción social ni a su temor de proletarizarse. La época de la dependencia, de la desesperanza, de la incertidumbre, del esfuerzo fallido, de la ilusión sin recompensa”[2]

Es ¨Gallinazos sin plumas¨ uno de los primeros cuentos de Julio Ramón Ribeyro donde queda plasmado el sello característico de su escritura, así como la narración objetiva de las miserias y penas habituales de los hombres comunes que luchan por sobrevivir en esa nueva y salvaje urbe que los margina y rechaza.

Ellos no son los únicos. En otros corralones, en otros suburbios alguien ha dado la voz de alarma y muchos se han levantado. Unos portan latas, otros cajas de cartón, a veces sólo basta un periódico viejo. Sin conocerse forman una especie de organización clandestina que tiene repartida toda la ciudad. Los hay que merodean por los edificios públicos, otros han elegido los parques o los muladares. Hasta los perros han adquirido sus hábitos, sus itinerarios, sabiamente aleccionados por la miseria…[3]

En Ribeyro y sus cuentos también descubrimos el sentir de las clases sociales frente al nuevo orden que se gesta en la ciudad y que cambia las progresiones naturales de sus entornos dando paso al arribismo de los nuevos ricos e incluso de los que siempre han sido pobres, lo que finalmente acentúa el marcado racismo y la desigualdad reinante en la época.

Los burgueses cada vez perdían más su estatus y riquezas y veían como la clase media se introducía en el lugar cómodo que antes ellos ocupaban, Ribeyro gracias a su abolengo familiar conoció esta situación de primera mano lo que le permitió plasmar en sus relatos la verdadera situaciones de unas y otras clases sociales en su ascenso o descenso en la sociedad limeña.

…A pesar de ser zambo y de llamarse López, quería parecerse cada vez menos a un zaguero de Alianza Lima y cada vez más a un rubio de Filadelfia. La vida se encargó de enseñarle que si quería triunfar en una ciudad colonial más valía saltar las etapas intermediarias y ser antes que un blanquito de acá un gringo de allá. Toda su tarea en los años que lo conocí consistió en deslopizarse y deszambarse lo más pronto posible y en americanizarse antes de que le cayera el huaico y lo convirtiera para siempre, digamos, en un portero de banco o en un chofer de colectivo. Tuvo que empezar por matar al peruano que había en él y por coger algo de cada gringo que conoció…[4]

La modernización y urbanización que se produjo en Lima en los años 50 y que retrata tan fielmente Ribeyro va más allá de la simple expansión o reorganización de una ciudad, el verdadero cambio se produce en el núcleo de las estructuras sociales, donde la clase burguesa heredera de la tradición de la colonia se encuentra con el crecimiento de la clase trabajadora, que invade lo que por derecho la primera cree que le pertenece y revoluciona un entorno social preestablecido.

Es de este conflicto donde nacen los personajes de clase media en los relatos de Ribeyro, esos que matizan su prosa y llenan de color los párrafos. Personajes reales llenos de miedos, envidias, sueños y tristezas. Pero también llenos de historias y experiencias, de lucha, trabajo y ganas por crecer dentro del monstruo que es la ciudad y la sociedad.

Antes de que Matías tuviera tiempo de emitir su opinión, el doctor Valencia había llamado al colegio, había hablado con el director, había abrazado por cuarta vez a su amigo y había partido como un celaje, sin quitarse siquiera el sombrero.

Durante unos minutos, Matías quedó pensativo, acariciando esa bella calva que hacía las delicias de los niños y el terror de las amas de casa. Con un gesto enérgico, impidió que su mujer intercala un comentario y, silenciosamente, se acercó al aparador, se sirvió del oporto reservado a las visitas y lo paladeó sin prisa, luego de haberlo observado contra luz de la farola.

-Todo esto no me sorprende -dijo al fin-. Un hombre de mi calidad no podía quedar sepultado en el olvido…[5]

Y es que en medio del caos de la modernización encontramos finalmente a esos hombres que tratan de salir ilesos, de rescatar su dignidad a costa de todo, de salir triunfantes en medio de la maquinaria del progreso. Estos hombres del mundo Riberyano nadan en medio de sus frustraciones, entre la condena social, entre el dictamen de un mundo que los excluye, luchan solo para sobrevivir un día más.

Finalmente encontramos la verdadera cara de la sociedad latinoamericana de mediados de siglo reflejada en los relatos de Ribeyro, una sociedad resquebrajada y sin rumbo, corroída por las manías que dejo la colonia y oxidada por los títulos y créditos que quieren ostentar algunos. Pero principalmente una sociedad desigual, injusta y discriminatoria que ha olvidado sus verdaderas raíces y que desprecia la pureza de su raza e incluso el mismo mestizaje bajo la bandera del tercer mundo. Es entonces Ribeyro un fiel testigo de la podredumbre del hombre latinoamericano y de la perdida de los valores fundamentales de la sociedad en pos del estatus, el dinero y la mal llamada modernización.

BIBLIOGRAFIA.

  • Ribeyro, Julio Ramón. Cuentos completos. Alfaguara. Madrid. 1998
  • Ribeyro, Julio Ramón, La caza sutil. Fernando Vidal bibliografía, Carlos Milla Batres Editor. Lima, 1976
  • Nae Hanashiro Ávila, “Todo cuesta cato”: Figuraciones del racismo en la narrativa de Julio Ramón Ribeyro. Facultad de letras y ciencias humanas, Pontificia Universidad Católica del Perú. 2011
  • Eva María Valero. La ciudad en la obra de Julio Ramón Ribeyro. Tesis doctoral Universidad de Alicante. 2001

[1] Ribeyro, Julio Ramón. Crónica de San Gabriel. Editorial Tusquets. Barcelona. 1983

[2] Ribeyro, Julio Ramón, La caza sutil. Fernando Vidal bibliografía, Carlos Milla Batres Editor. Lima, 1976.

[3] Ribeyro, Julio Ramón. Gallinazos sin plumas. Cuentos completos. Alfaguara. Madrid. 1998

[4] Ribeyro, Julio Ramón. Alienación. Cuentos completos. Alfaguara. Madrid. 1998

[5] Ribeyro, Julio Ramón. El profesor suplente. Cuentos completos. Alfaguara. Madrid. 1998

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